25 de enero de 2007

Conclusiones



La globalización económica prevalece sobre los demás tipos de mundialización, dejando lagunas políticas y sociales que ayudan a perpetuar las desigualdades en el mundo, mientras se debilita el ámbito de actuación del Estado-nación.
Asimismo, esta lógica aplicada en América Latina nos muestra que, desde finales de la década de los 80 y 90, ésta se ha visto en un proceso de liberalización económica y mundialización desde una perspectiva neoliberal. El estudio de casos ha sido muy enriquecedor debido a que demuestra que aunque exista un fondo común político, económico y social en esta región, sin embargo, las especificidades de cada país deben tenerse en cuenta a la hora de elaborar políticas y estrategias que respondan a la globalización de los mercados.
Por ello, juzgar estas estrategias como buenas o malas nos empuja hacia un maniqueísmo que no permite observar las diferentes variables en cada proceso. Venezuela posee unos recursos que le obligan a un modelo que no sería aplicable a un país tan grande como Brasil. En sí cada país tiene unos recursos propios que no son extrapolables. Así por ejemplo, el petróleo en Venezuela, el desarrollo de manufacturas en Brasil y la estabilidad política en Chile no se asemejan en ninguno de los casos.Finalmente, cabe señalar que la globalización no puede analizarse parcialmente sin tener en cuenta todos los factores específicos de cada país. Y, por ello, no existe una respuesta única a los problemas que nos plantea la mundialización